

Semanas antes una noticia nos sorprendió e hizo palpitar a mil nuestros corazones: FEY estaría muy cerca de nuestra ciudad, Mérida. La cita sería en Cancún, Quintana Roo, sin embargo la fecha, el lugar y la hora exactos eran aún inciertos.
No fue hasta un día antes del evento que la duda se despejó; Vanesa (CLUB OFICIAL MAGIA, CANCÚN) Sarahy (CLUB OFICIAL GATOS EN EL BALCÓN) y personal de Telehit nos confirmaban: FEY estaría actuando en el Telehit Weekend desde Cancún el día 21 de noviembre a las 11 de la mañana. La emoción nos hizo presa; las ganas por verla de nuevo tras siete años no me dejaban ni a sol, ni a sombra.

Eran las 10:30 de la mañana cuando tocamos el suelo de Cancún; una brisa recorrió nuestros rostros; inconscientemente ya lo sabía: por fin la tendría una vez más frente a mí.Todos juntos llegamos al club de playa en donde nos sorprenderían una manta enorme anunciado a FEY, HA- ASH Y MOENIA en concierto, y un diminuto y cercano escenario que nos llegaba hasta la mitad de nuestros cuerpos. Técnicos del canal realizaban el sound-check y nuestros corazones explotaron cuando por todo el balneario se escucharon los acordes de “Me cuesta tanto olvidarte” y "La fuerza del destino". ¿Acaso era un sueño? Y todavía no sabíamos lo que venía...
Un chico de ahí nos preguntó que si íbamos a ver a alguien en particular; nuestras playeras, fotos y ánimos nos delataban: FEY era el motivo de nuestra presencia. Salimos por un momento y nos encontramos a Roberto, su manager; lo saludamos, cruzamos algunas palabras con él y nos dijo que nos vería al rato. Traviesos y ansiosos acudimos al hotel en donde nos dijeron que se hospedaba nuestra reina y cual fue nuestra sorpresa que al llegar nos vamos topando con sus cuatro bailarines, quienes no dejaban de mirarnos sospechosamente. En realidad no recuerdo bien qué hora era; sólo recuerdo que miré hacia el lado izquierdo del escenario y pude ver a cuatro chavos con camisas blancas y en medio de ellos a... ¡FEY!
En ese momento una enorme vibración inundó el lugar, una conexión muy fuerte surgía una vez más. ¡Por fin juntos de nuevo! Bea, Diego y Poncho nos preguntaron que si estábamos preparados; y al unísono los tres la presentaron: ¡FEY! Y bajo los primeros acordes de “Ay que pesado” hizo su entrada triunfal al escenario.
Unas fallas técnicas orillaron a cortar la canción; fue mejor, pues tuvimos más tiempo para verla. Bailamos y gritamos al ritmo de “Ay que pesado” y “Hoy no me puedo levantar”, canciones en la que en todo momento FEY interactuó con nosotros, haciendo referencia a todos los fans que estábamos en las primeras filas (VANESA, JUAN ALBERTO, HEIDI, LUIS, JAVIER Y ALGUNOS MÁS QUE NO NOS DIJERON SUS NOMBRES, (SALUDOS CHICOS)


“Y nos metimos en el coche mi amigo, tu amiga, tu y yo... dame un beso”, cantaba ella al momento que se acercó a mí, me señaló con su delicada mano y con su rostro en verdad cerca de mi, me cantó: “tu contestaste que no”... Un TE AMO salió desde lo más profundo de mi alma. Nuestra complicidad (artista-fan) se hizo patente durante toda la canción. El lazo se había hecho más estrecho; le canté con todas mis ganas: “cuerpecillo de gitana, mujer a medio terminar...”; ella me veía y sonreía. Al final remató con un “quiero estar junto a ti” para algunos privilegiados fans y el último me lo brindó al momento que me tomó por unos segundos la mano. "La fuerza del destino": un regalo inolvidable para quien ha dejado el alma y el corazón en cada disco, cada revista, en cada foto, en cada grito, en fin en cada momento de este sueño compartido.
Bailamos "Barco a Venus" y los ánimos se desbordaron cuando dio inicio el “Megamix”, en el que para seguir sorprendiéndome me dedicó varias frases; en verdad, aún veo el video de ese día y no lo puedo creer. Al final un “muchas gracias” y un singular y caluroso apretón de manos fueron nuestra primera despedida. Tras una agitada carrera por la avenida principal de la zona hotelera de Cancún nos situamos frente a un hotel perteneciente a la misma cadena que el hotel meridano en el que la conocí por primera vez ("La fuerza del destino").
Una camioneta blanca se estacionó y abrió sus puertas; FEY estaba una vez más ahí junto a mi. Le entregué una foto para que me firmara diciéndole: “NOS CONOCIMOS HACE SIETE AÑOS”; la sorpresa y un tono de alegría figuraron en el rostro de mi bella gitana electrónica, quien le decía a Federico, su esposo mientras le mostraba la fotografía: “MIRA” . Vino un abrazo, dos fotografías más y una segunda despedida.
Toda la noche en vela, sin donde comer, ni dormir, solos por las playas de Cancún; regaños telefónicos de una madre desesperada, una persecución y un agotamiento desquiciante fueron las sorpresas siguientes de nuestra aventura, pero todas se esfumaron al momento de ver nuevamente a FEY. Estuvimos junto a ella. La vimos comer; no saben es un torbellino de alegría. Posteriormente se acercó a nosotros; Federico nos preguntó que como estábamos, él y FEY se portaron de lo más amables. Ella tenía unos lentes azules que combinaban perfectamente con los míos (una vez más "La fuerza del destino"). Nos firmó el material que llevábamos, nuestras playeras y credenciales; vinieron unas fotos más y nos despedimos de ella con un fuerte abrazo y un “CUIDATE MUCHO; BUEN VIAJE”.
Cuando salíamos con ella vimos como se subió a la camioneta y miraba el perfume que le regalé. Ella me vio y me envió un beso volado, yo le respondí con otro; FEY dio las gracias y me regaló un “TE ADORO”. Las puertas de la camioneta se cerraron y tras los cristales polarizados todavía podíamos distinguir su silueta.
La camioneta arrancó rumbo al aeropuerto de Cancún y mientras avanzaba,,, desde adentro la mano de FEY comenzó a moverse diciéndonos adiós; una despedida que cerró un capítulo más de esta mágica historia y en verdad esperamos que sea solamente un “hasta pronto”, FEY.
